En el fogón de su casa, la fotógrafa María Camila Villa comenzó a crear las primeras velas aromáticas como una forma de transformar la ansiedad en calma durante la pandemia. Emprender, fue, literalmente, una forma de salvarse. “Durante la pandemia viví momentos de mucha angustia, tensión y estrés. Sentía que algo dentro de mí se estaba debilitando. Encender una vela hacía que la angustia se volviera un poco más llevadera”, expresa.
Lo que nació como un ejercicio personal de bienestar hoy es Ser Armonía, un emprendimiento que produce cerca de 800 velas semanales y crea experiencias de conexión a través de velas intencionadas.
Para María Camila, Ser Armonía es su “lugar seguro”, porque nace de una experiencia personal que actualmente busca transformar la vida de otros. No se trata solo de vender velas, sino de crear momentos de calma, bienestar y conexión interior.
“Este proyecto le dio una dirección muy linda a mi vida. Mi familia ha sido fundamental en todo este proceso. A los emprendedores les digo: hagan todo lo que quieran hacer, incluso con miedo”.
María Camila forma parte del Círculo de Mujeres, un programa de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia que promueve espacios de aprendizaje y relacionamiento para emprendedoras y empresarias.
“La Cámara ha abierto mi mente para decirme: sí soy capaz. Cada vez que asisto al Círculo de Mujeres salgo empoderada; es como un pellizco que te recuerda que eres fuerte. Allí conozco mujeres que me inspiran”, afirma.
Cada vela de Ser Armonía lleva una parte de su historia, de su proceso y de su propósito. Escucha la historia completa de María Camila Villa en nuestro podcast Emprendedores.